El Rodio

Hoy os queremos presentar una explicación sobre el Rodio ya que habitualmente surgen dudas cuando vamos a comprar joyas sobre este metal precioso. El Rodio, es el metal más valioso, seguido del platino y el oro y ya de lejos por la plata, que se encuentra en noveno lugar.

 

A diferencia de otros metales preciosos, el Rodio, tuvo un descubrimiento, relativamente reciente, en el año 1803, así que su utilización es más reciente dados los usos tradicionales como moneda que se han utilizado para el Oro y la Plata en la antigüedad, por citar solo un ejemplo.

 

Es un metal de transición, de color blanco plateado muy escaso y perteneciente al grupo del platino lo que hace que sea extremadamente caro y que en joyería, sea muy valorado. Esto hace que las joyas bañadas con este metal tengan un elevado valor y caché.

 

Normalmente es difícilmente encontrar piezas de joyería de rodio puro, ya que son extraordinariamente caras y tienen un elevado punto de fusión y baja maleabilidad, lo que hace muy difícil el diseño de este tipo de joyas. Lo habitual, es encontrarnos piezas bañadas o chapadas en rodio sobre una base de metal o piezas de oro bañadas en rodio para conseguir el oro blanco.

 

Las principales virtudes de las joyas bañadas en rodio son su durabilidad, su resistencia a la corrosión y su brillo plateado, difícilmente equiparable al de cualquier otro metal.

De este modo, saber que cuando compráis una joya bañada en rodio, no estáis comprando una baratija o una pieza de bisutería, sino una joya elaborada con el metal más caro del planeta.

 

Por ello, la mayor parte de nuestras joyas, están elaboradas con un baño de Oro de 18 Kilates, para dotarlas de un color dorado, o Chapadas en Rodio para conferirle ese aspecto plateado brillante tan deseado, todo ello acompañado de gemas del tipo Circonita, lo que las convierte en piezas de primera calidad que te harán destacar y brillar en cualquier situación.

 


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